domingo, 24 de abril de 2016

My Wish, your Blood - Capítulo 2

Como si hubiera sido ayer, Criss lo recordaba con tanto detalle, jamás olvidará esa noche, jamás olvidará como pasó todo, para Lilith fue una maldición, para Criss también, pero más que eso fue una oportunidad de poder seguir a su lado. Sentado en la torre continuaba observando la noche.
CRISS:  Tus padres pensaron que yo te había asesinado, aun explicando cómo ocurrió todo no me creyeron – Sonriendo con tristeza - jamás pensaron en algo, que era más lógico que yo matara por ti en lugar de que yo te matara, todo pasa por una razón, si esto nos pasó a nosotros es porque teníamos que permanecer juntos, ¿Cuándo lo entenderás?

Lejos de parís, en Portugal los chicos regresaban de un concierto, satisfechos por la presentación pero de igual manera cansados, Bill se había mantenido un largo tiempo hablando por teléfono mientras a su alrededor Georg, Andreas y Tom eran protagonistas de una escandaloso relajo, mientras que Gustav solo hacia acto de presencia.
En cuestión de segundos los radares humanos detectaron cuando Bill terminó su conversación en línea telefónica y como auténticos acosadores comenzaron atacando.
TOM:        ¿Era Ker? – Tom sonreía como si hubiera adivinado.
BILL:          Si, ¿por? – Bill le regresaba la mirada fulminante.
ANDREAS: Por fin una chica, ya comenzaba a preguntarme sobre tu futuro frustrante de soltería, me doy cuenta que existen los milagros – sonreía sarcásticamente – Gracias Dios mío!!!
BILL:          Eres ateo idiota
GEORG:     ¿Y?  ¿Ya andan o siguen en la etapa de las frases dulces y las miraditas como cordero a medio morir?
ANDREAS: Miren quien habla, Georg el cursi de nacimiento – Con mirada sospechosa.
BILL:          que les importa.
TOM:        hermano, tranquilo, no queremos que termines como Gustav, solo y amargado.
            Gustav les regresa una mirada irritada.
ANDREAS: Virgen, sobre todo virgen – Riendo a carcajadas.
GUSTAV:   ¿y?  Virgen o no a ustedes que les importa.
TOM:        hey Andreas, ¿cómo estas tan seguro que Gustav es virgen? ¿Acaso no quiso tener su primera vez contigo?
ANDREAS: No jodas – Con los ojos en blanco - si que eres de mente enferma.
GEORG:     Una duda, ¿de los dos quien era la novia?
            Bill soltó una risa estruendosa.
TOM:        Yo digo que Gustav.
GEORG:     ¿Por qué piensas eso?
TOM:        Porque se me figura que es de esas chicas que son difíciles de conquistar y sobre todo que no aflojan.
BILL:          Entonces Andreas no pudo hacer que afloje – Riendo sin parar – El que todo lo puede esta vez no puedo.
GUSTAV:  ¿En que momento la conversación cambio de dirección? – Con mirada fastidiosa - ¿no que Bill era el blanco?
TOM:        Ha si, ¿en qué pregunta nos quedamos?
BILL:          Gracias amigo – Mirando a Gustav de forma irritada.
GUSTAV:   De nada amigo – Sonriendo ampliamente
GEORG:     Ya hombre contesta, ¿ya andan?
            Los cuatro miraban a Bill sin parpadear.
BILL:          No
ANDREAS: ¿qué? ¿Cómo que no? - Sorprendido
BILL:          Pues no, aun no andamos.
TOM:        Hermanito, tu sí que eres lento, ¿acaso ella no te gusta?
BILL:          Si, me gusta un poco – Con mirada seria - pero quiero estar seguro, darme mi tiempo.
GEORG:     Si te sigues dando tu “tiempo” acabaras pidiéndole que sea tu novia cuando ya seas un anciano – Soportando no reírse
GUSTAV:   Un anciano, me lo imagine.
ANDREAS: Yo también imagino a Bill con su bastón diciendo “Ker ¿quieres ser mi novia?” – Hablando como anciano -Y Ker “¿Qué qué?” y Bill: “¿qué si quieres ser mi novia? Y Ker: “¿que si quiero qué? y Bill: “mmm olvídalo”
      Todos comenzaron a reír con tan actuada escena y Bill intentando no irse sobre ellos a golpes por tantas burlas.
BILL:          Ja, ja, ja ríanse todo lo que quieran.
TOM:        Ya ya no te encabrones – Dándole una palmadita en la espalda - Sabes que todo es broma.
BILL:          Ha si como sea, me voy a dormir.
Bill toma su celular y su chaqueta y aun escuchando las voces de los demás llamándolo no hizo caso y salió de la habitación, parecía realmente irritado.
GEORG:    ¿y ahora? – Confundido.
ANDREAS: Creo que se encabrono
GUSTAV: ¿Tú crees? – Mirándolo con sarcasmo.
TOM:       Más pendejo no podía ser, pues claro que se encabrono.
ANDREAS: ¿Pues que dije?
TOM:       Lo vuelvo a repetir, que pendejo eres, voy a ver qué le pasa.
Los demás permanecieron en el cuarto, mientras Tom salía a buscar a Bill, como suponía Bill se encontraba en su habitación, Bill siempre tenía la mala costumbre de perder las tarjetas de su habitación, por tanto Tom siempre conservaba una así que no tuvo problemas en entrar en su habitación, al entrar vio a Bill recostado en la cama, con la chaqueta en el suelo y con la vista clavada en el techo, perdido, viendo a la nada.
TOM:   ¿Bill?
Bill había escuchado a Tom entrando en su habitación, pero no despegaba la vista del techo, era como si en ella quisiera encontrar una respuesta, una respuesta a tantas incógnitas que atacaban su cabeza, que desde que recordaba no lo dejaban totalmente tranquilo.
BILL:    Tom, ¿alguna vez te has enamorado?
TOM:   ¿Qué dices? – Tomándolo por sorpresa.
BILL:    Si, ¿qué si alguna vez te has enamorado?
TOM:   Que pregunta más difícil - Sentándose en la cama y durante algunos segundos se quedo callado, como queriendo entender por qué la pregunta - mmm no lo recuerdo, ¿y tú?
BILL:    No lo sé, a veces creo que jamás lo estaré y de pronto, de pronto siento que desde hace años lo estoy pero que no me he dado cuenta de eso.
TOM:   ¿y de quien? ¿De Ker? – Un tanto confundido
BILL:    No, no de Ker, ella digamos que me gusta un poco, pero no como para andar con ella.
TOM:   Entonces si no es de ella, ¿de quién?
BILL:    No lo sé, no sé si exista - De la nada Bill comenzó a reír como un niño y se sentó en la cama, Tom lo miraba como preguntándose ¿qué mosca le pico? - Que estupideces estoy diciendo.
TOM:   ¿De cuál te fumaste? – Aun confundido.
BILL:    Creo que la falta de sueño me afecta.
TOM:   Seguro que si – Sonriendo – y, ¿aun sigues teniendo esos sueños?
BILL:    ¿Hee? Si, son más frecuentes.
TOM:   Yo digo que ya enloqueciste, necesitas un loquero.
BILL:    Mejor ya lárgate que quiero dormir un poco.
TOM:   Ya me voy - Tom se levanta de la cama y se dirige a la puerta, la abre y se queda ahí de pie volviendo la mirada hacia Bill – No pienses en eso, no te obsesiones, son solo sueños, ¿va?
BILL:    Si, lo sé, hasta mañana.
Tom sonríe y sale de la habitación, Bill aun pensativo se vuelve a tirar en la cama.
BILL:    ¿y si no son solo eso? ¿Sueños?
Los sueños con la misma persona se repetían una y otra vez, escenarios diferentes, sitios que él jamás había visto pero esa persona seguía ahí, se veía tan real que sin duda podría reconocerla si la viera pero hasta ese entonces no había sido así, en ninguna ocasión había visto alguna chica como ella entre las fans o al menos que se le pareciera, entonces ¿cómo podía estar soñando con una chica que jamás había visto?

En tanto, en Hamburgo,  Vivian desde hace un año Alexa, la hermana de Gustav y su madre, su padre se había quedado en Leipzig por cuestiones de trabajo así que él iba a visitarlas cada fin de semana.  Alexa estudiaba el cuarto semestre de Mercadotecnia en música al igual que su amiga Ker con quien desde que se conocieron se habían hecho amigas. Muy temprano Ker tocaba insistentemente el timbre de la casa de Alexa, tan insistente que parecía que iba a perforarlo pues no dejaba de presionar el timbre.
SRA. EMMA: Buenos días Ker, oímos el timbre desde hace 5 minutos.
KER:     Discúlpeme – Sonriendo tímidamente - es que ya es tardísimo, ¿y Ale?
ALEXA: Ya estoy aquí – Con rostro somnoliento - Como te gusta presionarme.
KER:     Ya luego reclamas, vámonos que Fabián nos está esperando.
ALEXA: Adiós mami.
SRA. EMMA: Adiós niñas.
Ker corría a prisa hacia el coche y Alexa que la seguía, tanta era su desesperación por llegar que estando ya cerca Ker sin avisar se detiene frente a la puerta del coche y sin previo aviso Alexa choca con ella y las dos se estampan contra el coche.
KER:     Hay!!!!! – Con una mueca graciosa de dolor.
Fabián desde adentro del coche comenzó a reír a carcajadas.
ALEXA: Discúlpame, no fue mi intención – Soltando su mochila y separándose de Ker - ¿te ayudo a despegarte de la puerta?
KER:     Que graciosa, me dolió la nariz – Gimiendo como niña pequeña y sobándose la nariz se acerca al espejo del coche para revisar minuciosamente el estado en el había quedado su adorada nariz - si queda deformada tendrás que pagar mi operación, te lo advierto.
ALEXA: ¿Yo? Yo no tuve la culpa, anda ya deja de admirarte la nariz y súbete, tenías mucha prisa, ¿no?
KER:     Ya voy – Con los ojos rojos aun masajeando su nariz.
Las dos se suben en los asientos traseros del coche, estando arriba veían que el coche no avanzaba y mirándose una a la otra regresan a ver a Fabián, para encontrárselo muerto de risa por lo antes ocurrido.
KER:     ¿Y tú de qué te ríes? – Con mirada seria.
FABIAN: Es que en verdad, te hubieras visto, te estampaste como mosca en el parabrisas – Soportando la risa – Que va, la mosca se quedo muy atrás comparada contigo.
ALEXA: Ha que tierno comentario hiciste, tenias que ser hombre, con razón no tienes novia, mendigo.
FABIAN: Ale, ¿qué insinúas? Yo no tengo novia simplemente porque no he encontrado a la indicada.
KER:     Ha si si, eso siempre dicen los hombres para justificar su miserable soledad.
FABIAN: Niñita loca, mira que – Mirándola seriamente.
ALEXA: ¡Se pueden callar los dos!
Fabián y Ker se quedaron callados como niños regañados después de escuchar el grito de Alexa.
ALEXA: Estamos aquí parados desde hace cinco minutos y por lo que yo tengo entendido ya se nos estaba haciendo tarde, ¿o me equivoco?
KER:     Si, es verdad – Con mirada acusadora - pero todo esto es por culpa de Fabián que no enciende su mugroso coche.
FABIAN: No ofendas a mi maquina, ya sabes que es muy sensible y si quiere no te lleva.
ALEXA: Par de niños, ya ándale tú – Dándole un golpe a Fabián - Enciende tu cosa esa.
FABIAN: Hea hea, que pasó Ale, ¿ahora ya así nos llevamos? – Con mirada lujuriosa.
ALEXA: No alucines, enserio que no entiendo cómo es que mi hermano te dejo a cargo de nosotras.
KER:     Siendo amigo de Georg es más que evidente que es súper tonto.
FABIAN: ¿Y volvemos a los insultos? – Con mirada irritada.  
ALEXA: ¿O enciendes este coche y nos vamos o te muestro lo que es realmente el dolor? – Con mirada amenazante.
FABIAN: Creo que mejor nos vamos – Encendiendo el coche.
KER:     Vaya, ya era hora – En tono burlona.
La escuela no estaba muy lejos, y aun con la pérdida de tiempo no llegaron tarde.
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Sobre Mi

Hola, mi nombre es Giselle y este blog lo he creado para publicar todas aquellas historias que se me han venido a la mente en sueños, que han sido inspirados en algún grupo musical (básicamente Tokio Hotel, que es mi grupo favorito), actores o quizás de una misma canción que escuché.

Mi vida y mi sueño es escribir y espero poder hacerlo hasta donde mis fuerzas me lo permitan.

Espero que les guste =)


Fick

FIRE IN THE RAIN
Giselle Pineda Vargas